domingo, 17 de mayo de 2020

Tuve un sueño, ahí estabas tú!

¿Me regalas 24 horas? Bueno las podemos compartir... Te parece?
Aquella tarde sabíamos que iba a ser distinta a las demás, en donde voces anónimas inundaban el ambiente de aquella singular terminal. De pronto una sutil figura cual suave melodía apareció acariciando la pupila de mis ojos impacientes por verte llegar. Se alteraron miles de nervios de solo imaginar el camino hacia una nueva aventura que estábamos por iniciar, el recuerdo de historias pasadas y vividas en tiempos clandestinos de felicidad cubiertos por el emocionante riesgo de quienes solo almas como TU Y YO sabemos interpretar, consientes de ser vulnerables tan solo a lo intangible, sin duda nos esperaba algo similar.

Era un sueño que ambas deseábamos hacer realidad, era un camino que dirigía hacia el paraíso de los amores prohibidos queriéndolos experimentar una vez más, impacientes por transitar ese sendero nos dispusimos abordar el autobús; sin que ninguna de las dos lo mencionara ya teníamos prisa por llegar. Te pusiste cómoda, corroboré una vez más que soy afortunada viajando a tu lado sin prisas, sin miedos solo sintiendo tu cercanía, esa cercanía que tanta seguridad me da. Ahora poco importan las especiales circunstancias en las que coincidimos alguna vez, pero sabíamos que nuestra pasión por la vida y nuestros sueños nos haría cómplices de esta aventura una vez más. Escoge una de esas montañas que te la quiero regalar... Que sea ahora o pierdes tu oportunidad. Disculparas la tardanza en elegirla solo que con tus espontaneidades a veces resulta difícil reaccionar.
No se si te lo dije; en mis adentros le puse el nombre de esperanza, para que lo tengas presente cuando vuelvas a pasar por ese lugar.
Un calor diferente era el referente de que al fin habíamos llegado…! Si, a ese maravilloso lugar, parecías envuelta en un velo de felicidad… Mira ahí está el mar! le di gracias a la vida, sentí esa sensación de hacerlo, pensé de aquí en adelante me prometo a mí misma y me comprometo contigo a contribuir para que se vuelvan inolvidables las 24 horas que me quisiste regalar.
¿A dónde nos dirigimos? No lo sé, estamos juntas; eso es lo que importa… teníamos con nosotras la mejor de las guías para no perdernos. ¿Te diste cuenta? Ahora teníamos de nuestro lado para acompañarnos en nuestra aventura ni más ni menos que a la brisa del mar. Te parece que nos quedemos aquí; perfecto ese rinconcito de cielo nos esperaba ya. Ok démonos prisa debemos aprovechar el tiempo a todo lo que da. Yo y mi ingenuidad; que mejor manera de aprovecharlo que sintiendo tu cuerpo con sabor a sal, se inundaron de sudor todos los poros de mi cuerpo contagiado de tanto amor quería cubrir con mi éxtasis todo lo que fuera parte de ti, transmitirte el ímpetu y la fuerza que transformaban todos mis sentidos cual si fuera el mismo mar inundando los pliegues de aquella playa de aquel hermoso lugar, ¡tu cara¡ esa imagen por mucho tiempo no la voy a poder olvidar, bueno ni la misma cámara tendría capacidad para atrapar esa imagen que solo yo puedo mirar, quedará atrapada en mi mente por mucho tiempo ni tu misma que eres la dueña de ella podrás nunca ver lo que yo en ti acabo de presenciar.

Hubo que bañarse dos veces las circunstancias así lo exigieron, nuestros cuerpos bañados en sudor nuestras almas bañadas en felicidad…………….(hermosa manera de comenzar nuestro viaje a ESE LUGAR). .................."CONTINUARÁ".................